Según anunció ayer, día 24 de junio, el teniente general Carlito Gálvez, jefe del comando militar de Mindanao occidental, el líder de la organización yihadista filipina Abu Sayyaf y emir del Estado Islámico en el Sudeste Asiático, Isnilon Totoni Hapilon (Abu Abdullah al-Filipini) podría haber escapado de la Ciudad Islámica de Marawi tras 5 semanas de intensos combates contra el ejército filipino.

El 23 de mayo, el intento de arresto de Hapilon por parte de las autoridades policiales provocó el inicio de un levantamiento armado de carácter yihadista en Marawi, ciudad de mayoría musulmana situada a 830 km al sur de Manila, en la isla de Mindanao.

Isnilon Totoni Hapilon (centro).

Ese mismo día, el presidente Rodrigo Duterte declaró la ley marcial en Marawi y en toda Mindanao para luchar contra la insurgencia yihadista compuesta por la organización Abu Sayyaf, que tras jurar lealtad a Abu Bakr al-Baghdadi representa de facto al Estado Islámico en Filipinas, y por el Grupo Maúte o Estado Islámico de Lánao, otra franquicia local del ISIS en Mindanao.

Hapilon (centro) y Abdullah Maúte (derecha).

SE BUSCA VIVO O MUERTO

Las autoridades filipinas dan por hecho que Hapilon habría huido de Marawi porque habría perdido más de la mitad de sus hombres desde el inicio de la insurgencia, y porque desde hace dos semanas se desconoce su paradero y sin embargo no se ha encontrado su cadáver ni se tiene constancia de ningún rumor o noticia aludiendo a su hipotética muerte.

Isnilon Totoni Hapilon es el enemigo número uno del gobierno filipino y uno de los terroristas más buscados por el Departamento de Estado desde que en 2001 secuestrara a tres ciudadanos estadounidenses y decapitara a uno de ellos (Guillermo Sobero). Estados Unidos ofrece la nada desdeñable cifra de 5 millones de dólares por su captura, vivo o muerto. Desde 2006 está incluido en la lista de terroristas más buscados por el FBI.

Robert Hall, decapitado (junto a John Ridsdel) en 2016 por Abu Sayyaf.

LOS HERMANOS MAÚTE

En su comunicado, el teniente general Gálvez también afirmó que el ejército filipino cree haber liquidado a dos de los hermanos Maúte, líderes del Grupo Maúte o Estado Islámico de Lánao, la otra organización yihadista que combate junto a Abu Sayyaf en Marawi.

Los dos hermanos abatidos serían Omar (Omarkhayam) Maúte y Madi Maúte. No obstante se desconoce la suerte del hermano mayor de esta saga de yihadistas filipinos, Abdullah Maúte, quien además es el fundador y el líder del grupo.

Omar Maúte (izq.) y Abdullah Maúte (der.).

PROSIGUE LA LUCHA EN MARAWI

Según cifras oficiales, tras 5 semanas de encarnizados combates callejeros y bombardeos de artillería y de aviación, hasta el momento se han contabilizado 300 yihadistas y 67 soldados muertos en Marawi.

El portavoz del ejército filipino, el general de brigada Restituto Padilla, declaró que no se espera el fin inmediato de las hostilidades y que el ejército filipino prevé que la lucha se prolongará durante algunas semanas más debido al carácter suicida de los militantes yihadistas en Marawi.

Según el general Padilla, los insurgentes se refugian en búnkeres y túneles previamente construidos por los habitantes de Marawi para protegerse contra posibles guerras de clanes o estallidos de violencia interreligiosa.

La Ciudad Islámica de Marawi.

YIHADISTAS EXTRANJEROS

Ernesto Abella, portavoz de la presidencia, afirmó que el ejército está verificando un informe de inteligencia que apunta a la muerte del malasio Mahmud bin Ahmad, uno de los líderes extranjeros y principal financiador de la insurgencia yihadista en Marawi.

Según Abella, las autoridades filipinas también estarían verificando otro informe de inteligencia que eleva a 89 el número de combatientes extranjeros en Mindanao, la mayoría de ellos malasios e indonesios, que habrían entrado en territorio filipino a través de las porosas fronteras marítimas del sur de Filipinas.

Resumen gráfico de la situación en Marawi.

Por su parte, el teniente general Carlito Gálvez indicó que las tropas gubernamentales en Marawi recuperaron el viernes día 23 dos cadáveres en descomposición con rasgos de personas procedentes de Oriente Medio.

Ocho otros militantes, entre ellos varios indonesios, malasios y al menos un checheno habrían sido abatidos durante los enfrentamientos.

COOPERACIÓN INTERNACIONAL

Filipinas no lucha sola contra las hordas yihadistas. Los gobiernos filipino, indonesio y malasio firmaron el 19 de junio un acuerdo para realizar patrullas conjuntas en sus fronteras marítimas de cara a cortar el flujo de yihadistas extranjeros hacia Filipinas o impedir la huida de los terroristas locales a los países del Sudeste Asiático.

Por su parte, el pasado viernes Australia anunció que enviará dos aviones de vigilancia y comunicaciones AP-3C Orion para ayudar a las tropas filipinas a combatir a los insurgentes. Tras recibir la solicitud del gobierno filipino, Estados Unidos también se ha sumado a la ayuda militar al estado insular con el inminente envío de fuerzas especiales.